domingo, 28 de julio de 2013

tres cajas con esmalte sintético

Muchas veces mientras camino por las calles, encuentro entre lo que otros tiran, señales de un hallazgo posible, pero mudo. No nos fue dada la capacidad de oír lo que dicen las cosas.
Volviendo a casa de noche por México esquina Perú , vi una pila enorme de basura que habían tirado de alguna oficina, folios, carpetas, libros de contabilidad ( los limpio y luego uso las tapas como soporte para pintar, me gusta el quiebre que rompe con la superficie plana ) un sillón de  jefe que mejoró su posición y donde sentarse, impresoras rotas, un porta retrato humedecido, además de otras cosas en desuso y un telegrama  de renuncia sin enviar con fecha 1984.
Entre todo eso había tres tapas de cartón, y cuando las levanté empecé a imaginar que de ahí saldrían figuras. La línea dentro del movimiento revestido de un cuerpo,eso fue surgiendo a medida que les quitaba la tierra y la mudez a estas tapas de cartón, eso aparece a veces mientras practico las posturas de yoga. A esas fronteras invisibles intento aproximarme cuando pinto, el territorio que palpita y se consume antes de los ojos, antes de la razón.
Pocas son la veces que lo alcanzo, pero en uno solo de esos movimientos,como un tuétano luminoso y vertebral, viven todas las palabras que pueda aprender para nombrar lo que existe.

       R.C 2013                                                                                                                                      



Las cosas nos imitan.
Un papel arrastrado por el viento
reproduce los tropezones del hombre.
Los ruidos aprenden a hablar como nosotros.
La ropa adquiere nuestra forma.

Las cosas nos imitan
Pero al final
nosotros imitaremos a las cosas.

                                          Roberto Juarroz              
               extraído de Séptima Poesía Vertical